Sobre los beneficios de esta ley, como panameño, creo que es hora de quitarnos como país la imagen falsa que tenemos de paraíso fiscal, y que no podemos sacrificar la reputación de una nación por el beneficio de unos pocos.
Se me preguntó si la ley restaría competencia al abogado panameño. Y mi opinión es sencilla al respecto. Antes de 1984 cualquiera podía hacer una compañía sin necesidad de un agente residente ni abogado alguno.
Entonces, los abogados pasaron una ley que obliga a utilizarles para poder hacer una compañía, por lo que cobran anualidades que van de B/100 a B/5,000. Ahora que se les está exigiendo que se responsabilicen por dicho cobro y se les pide un mínimo de información de sus clientes, no quieren. Que cambien la ley y no cobren, sería una solución para ellos.