El desabastecimiento de asfalto en el país es un hecho confirmado. Tanto el Gobierno como el propio distribuidor, Chevron (TEXACO), lo reconocieron.
Los moradores del país que claman la reparación o construcción de carreteras tendrán que esperar cerca de un mes, mientras se soluciona este problema.
Una fuente oficial explicó que la escasez se registra por la falta de previsión de las empresas que compran asfalto y la gran demanda originada por los proyectos oficiales que se llevan a cabo.
Chevron sostuvo que el 24 de febrero llegará al país el embarque que requieren los contratistas y constructoras, sin embargo en estos momentos buscan materia prima de otras áreas aledañas.
En los depósitos públicos y privados hay unos 20 mil galones en reserva, mientras que el consumo mensual es de aproximadamente un millón de galones.