Unos 950 mil balboas serán destinados este año por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (IDIAP) para trabajos de investigación, lo que, según sus directivos, es muy poco recurso, tomando en cuenta que este es el primer escalón de la seguridad alimentaria del país.
Y es que el anuncio que hizo la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) de que los agricultores deberán ser más productivos con la misma cantidad de tierras, hace eco de que es necesario ser más competitivo, algo en lo que trabajan todos los países de la región mediante los avances tecnológicos.
Julio Ábrego, director del IDIAP, explicó que están limitados de equipos para llevar a cabo más investigaciones; sin embargo, con lo poco han logrado buenos resultados.
Explicó que para realizar un trabajo científico, por ejemplo, en el caso del arroz, que les ha tomado hasta cinco años, invierten aproximadamente un millón de balboas.
Para este año, el IDIAP cuenta con un presupuesto de 2.5 millones de dólares, de ese monto 9,500 dólares se destinarán para investigaciones.
Para el quinquenio han presentando 85 proyectos de investigación de los cuales 35 fueron seleccionados para su realización, en su mayoría con miras a mejorar la productividad, según Ábrego.
“El dinero que destinamos para la investigación directamente es muy poco”, indicó.
La FAO ha hecho llamados a los gobiernos mundialmente a hacer urgentes inversiones y grandes esfuerzos en las investigaciones agrícolas, ya que de esta forma se contribuye a la mitigación de la pobreza y garantiza el acceso a los alimentos de los más desfavorecidos.
Dicha organización solicitó a los países gastar el 7% de su Producto Interno Bruto (PIB) en agricultura para frenar el avance del hambre.
Esfuerzo.
La entidad en los últimos años ha venido trabajando en varios proyectos; sin embargo, al cuestionar al director del IDIAP sobre la competitividad investigativa del país en comparación con la región, prefirió no entrar en detalle.
Algunos de los resultados que han obtenido en materia de estudios son:
Arroz.
Liberaron cuatro variedades de arroz biofortificado con un mejoramiento genético que brinda la oportunidad de obtener mayor porcentaje de zinc y hierro con el objetivo de ayudar a poblados de áreas marginadas, explicó Julio Ábrego.
El funcionario resaltó que el trabajo que realizan es mejoramiento genético mediante el cruce de cultivos de una misma especie, algo muy distinto a lo transgénico que se practica entre especies distintas.
Cuatro años utilizaron para lograr estas cuatro variedades del grano antes mencionado.
En cuanto al arroz comercial, han creado el Idiap 38; Idiap 54, Idiap 52 y el Idiap 45 que son variedades de secano y de riego. Están arrojando más de 160 quintales por hectárea.
Según explica Ábrego, estas variedades son tolerantes a enfermedades y plagas como el ácaro "spinky".
Tomate.
Han desarrollado variedades como el T7 y el T9 que son de calidad industrial que toleran la marchitez bacteriana. Este tomate produce un rendimiento por hectárea de 1,700 quintales.
Tales variedades están disponibles para provincias centrales .
A estas semillas esperan hacerle un mejoramiento genético para que se adapten a las Tierras Altas de Chiriquí y que sean de larga vida postcosecha.
Porotos.
Han creado el Idiap R2, ideal para terrenos mayores de 500 metros, y el Idiap R3, para tierras bajas a nivel del mar.
La entidad asegura que están por culminar los trabajos en un frijol con alto porcentaje de hierro y de zinc. Es un frijol biofortificado, estos granos están arriba de los 40 quintales por hectárea.
Maíz.
También han desarrollado el maíz biofortificado QPM, el cual ha tenido buena aceptación para la alimentación de aves. Actualmente, están liberando el maíz Idiap 07 y 06.
Desarrollaron zapallos y melones para portainjertos de sandías.
Están trabajando en el mejoramiento de cítricos con el que esperan lograr 20 variedades, este proyecto en especial lo están trabajando con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
Estiman que al 2013 este proyecto debe estar culminado.
Papas.
Han puesto a disposición de los productores papas como la karu y pehuenche, con alto porcentaje de sólido y “yema de huevo”.
Utilizan una nueva tecnología de multiplicación de semillas de papa con los sistemas hidropónicos y aeropónicos.
Sobre la implementación de nuevas tecnologías, los productores también tienen sus puntos de vista.
Ernesto Lezcano, presidente de la Asociación de Productores de Renacimiento, quienes se dedican al cultivo de tomate y café, solo por mencionar algunos productos, explicó que el Gobierno debe fortalecer la parte de investigación para el sector.
“Eso a nosotros los productores nos ayuda mucho, ya que seríamos más cautelosos en no aventurarnos a comprar semillas, sino que invertiríamos seguros de que las variedades son las adecuadas”, señaló.
Consideró que lo destinado por la institución para los avances tecnológicos es muy poco recurso y se le está dando la mínima relevancia, cuando esto sería un paleativo a los altos costos de producción que deben costear.
Por su parte, Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, manifestó que lamentablemente el IDIAP no está presentando soluciones.
"El motivo podría ser el poco recurso con el que cuentan"; sin embargo, señaló que siente que "el IDIAP no se proyecta a la necesidad de los productores".
Especificó que en el caso de la producción de papas, no están utilizando las semillas liberadas por esta institución, ya que en el caso concreto de Tierras Altas, en Chiriquí, desconocen en qué trabaja esta entidad en materia de investigación.
Aclaró que la papa “yema de huevo” que libera el IDIAP no resuelve la situación por la que están pasando.
El productor pidió seriedad en las investigaciones no solo de semillas, sino para combatir las plagas, los cambios climáticos y nuevas alternativas.
Santiago Esquivel, presidente de la Asociación de Productores de Arroz de Chiriquí (APACH), expresó que hay que reorganizar el rumbo del sector agropecuario ya que más del 89% de los presupuestos se están destinando para salarios de los funcionarios y muy poco para las investigaciones.
Esquivel mencionó que además del arroz, que es su área, se debe investigar muchas otras cosas, sin embargo reconoce que es poco lo que la entidad puede hacer cuando no tiene los fondos.
Comparó que en otros países desarrollados, la investigación es uno de los puntos más importantes, lo que es una gran falla en el país.
“El Estado debe mejorar este eslabón. En cuanto a investigación estamos atrasados, y esto repercute en la producción nacional ya que cada cierto tiempo es que se concretan los proyectos”, concluyó.
Han utilizado las variedades de arroz del Idiap que son el 38; 145; 52 y 42 con buenos resultados, no obstante abogó por un mayor apoyo a este tema.
Valentín Domínguez, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo de Los Santos, apuntó que si bien es cierto han utilizado algunas semillas certificadas por el IDIAP, no existe una continuidad en la producción de estos granos.
“No hay una constancia en la producción y es por ello que nosotros nos decidimos finalmente por otros granos”, manifestó.
Domínguez agregó que los productores necesitan una seguridad y estabilidad con las semillas, ya que de lo contrario eso afecta a los productores y los cultivos.
Proyecto.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, informó que destinarán 35 millones de dólares para impulsar nuevas tecnologías que permitan elevar el rendimiento de productos prioritarios de la canasta básica como son: leche arroz, porotos, carne, plátanos y hortalizas.
Entre las nuevas tecnologías están el trasplante de embriones, producción bajo casas de cultivos y nuevos sistemas de riego.
Lo anterior como parte del Plan de Acción Estratégico (PAE) 2010-2014, con el cual pretenden organizar el sector agropecuario panameño.