Pasaron más de 80 años desde que se inauguró el Canal de Panamá en 1914 para que las largas palancas de control, los cables de cobre y los enormes engranajes que abrían las compuertas de las esclusas en forma manual, fueran reemplazados por computadoras, la fibra óptica y los brazos hidráulicos.
A pesar de que se construyó en el umbral del siglo XX, actualmente el Canal de Panamá es operado con la más alta tecnología del mercado, lo que fortalece la seguridad del tráfico de los barcos que atraviesan a diario esta ruta interoceánica.
El superintendente de la división de esclusas, Iván Lasso, indicó que el trabajo de modernización del Canal de Panamá se inició hace diez años y continuará en los siguientes años. Actualmente se está utilizando tecnología de punta y se estima que la inversión de los últimos dos años supera los 50 millones de dólares.
"En lugar de palancas, el control de las esclusas se opera desde una computadora, la fibra óptica reemplazó el cableado de cobre y los brazos hidráulicos a los enormes engranajes", dijo Lasso.
Señaló que en este año se completó la renovación total de todo el sistema de distribución eléctrica de las esclusas y se cambiaron kilómetros de tuberías de agua y aire.
Lasso sostuvo que otro de los cambios fue la compra de la tercera flota de locomotoras. Ya se compraron ocho y en el próximo año llegan 18 más, cada una a un costo de 2 millones de dólares.
Manifestó que la instalación de los brazos hidráulicos de las compuertas, es parte de la tecnología de punta con que se está manejando el Canal.
"Todo es controlado por computadora y fibra óptica", resaltó el superintendente de la División de Esclusas.
Explicó que el brazo hidráulico no es más que un pistón que trabaja con un sistema de computadora. El brazo opera siguiendo una secuencia programada y la unidad de potencia es controlada por un PLC (Programador Lógico Controlable).
Todo el sistema está conectado por fibra óptica a un cerebro central que está en el centro de control. En este lugar hay otro equipo electrónico que es el control central de todos los componentes en el muro, precisó Lasso.
Hasta la fecha se han instalado 20 brazos hidráulicos en las esclusas, cada uno a un valor de 250 mil dólares. El último juego está siendo instalado en las esclusas de Pedro Miguel.
"No creo que los proyectos de tecnología que nosotros introducimos van a generar una gran capacidad adicional de cruces por el Canal, pero sí van a hacer la planta mucho más confiable", comentó Lasso.
Los brazos hidráulicos no van a hacer que las compuertas abran o cierren a mayor velocidad, ellas van a operar a la misma velocidad de siempre.
"Se está haciendo lo mismo que en 1914, es como comparar una máquina de escribir manual, con un procesador de palabras; hacen lo mismo, pero son dos tecnologías diferentes", señaló Lasso.
FUTUROS PROYECTOS
Lasso indicó que el proyecto de modernización del Canal todavía no ha culminado. Hace falta terminar de computarizar todo el centro de control.
También anunció que las válvulas que controlan el flujo de agua en las alcantarillas de las esclusas también serán reemplazadas por pistones hidráulicos.
"Ya tenemos un sistema de bastante confiabilidad. Es un equipo que tiene un requerimiento de mantenimiento mucho menor que el sistema viejo", expresó Lasso.
MANTENIMIENTO DE LAS ESCLUSAS
El mantenimiento de las esclusas también ha sufrido cambios en los últimos dos años.
"Hicimos una reorganización de lo que era la función de mantenimiento y se adaptó un modelo moderno. Es un esquema que se utiliza mucho en Europa, sobre todo en Suecia", reveló el Superintendente de la División de Esclusas.
Ahora se está aplicando un mantenimiento preventivo.
Se cambió drásticamente la forma como se manejaba día a día, el mantenimiento preventivo, que es el que le da vida a las esclusas, puntualizó Lasso.
Se formó un equipo llamado el "grupo de confiabilidad" integrado por técnicos, mecánicos y electricistas.
Ellos tienen un equipo de alinear con láser, y otras gamas de equipos para medir la condición de una máquina y predecir cuando ciertos equipos van a fallar.
En las tres esclusas hay un equipo trabajando las 24 horas en turnos rotativos, un líder mecánico y otro eléctrico, para atender cualquier problema que se suscite con el equipo.
"Para nosotros, mantenimiento no es correr a apagar un fuego, sino disponibilidad y confiabilidad del equipo", aseveró Lasso.