España cayó en 2008 del quinto al octavo puesto en la clasificación mundial que ordena a los países por su inversión en el exterior, al descender sus emisiones de flujos al extranjero el 42% respecto a 2007, apuntó ayer el secretario general de Comercio Exterior, Alfredo Bonet.
En declaraciones durante la presentación de un informe del organismo comercial de la ONU, a la que también asistió la asesora de este organismo Victoria Aranda, Bonet atribuyó esta bajada a que 2007 se había convertido en un "año récord" y a la ausencia de alguna gran operación en el último ejercicio.
A este respecto, Aranda recalcó que los países emergentes tienen capacidades "tremendas" de inversión, pese a que Bonet matizó que ninguno de esos países han adelantado todavía a España, a la que han superado Japón, Suiza y Canadá, como aparece en el estudio anual sobre inversiones de la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad). Según ese análisis, las inversiones extranjeras directas (IED) que recibió España ascendieron el 1.9% en 2008 respecto al año anterior, hasta $70,200 millones, si bien este aumento obedece al cambio con el dólar, pues si se comparan las cifras en euros.