El número de viviendas iniciadas en 2008 cayó un 41.5% con respecto a 2007, mientras que las hipotecas constituidas en enero pasado fueron un 43.5% menos que en el mismo mes de 2008, datos que confirman la profundidad de la crisis inmobiliaria en España.
La caída en el número de viviendas comenzadas en España, que fue el año pasado de 360,044, fue consecuencia del ajuste de la producción de nuevos inmuebles a la caída en casi un tercio de las ventas.
El descenso fue más acusado en el caso de la vivienda libre, un 49.4% menos, mientras que el número de viviendas protegidas comenzadas aumentó el 8.5% en el último año, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Vivienda.
En las viviendas terminadas, la bajada no es tan acusada, ya que se trata de inmuebles que se iniciaron hace alrededor de dos años, cuando todavía no había comenzado la crisis del sector inmobiliario.
Sin embargo, la tendencia trimestral muestra que esa inercia se está agotando, al concluirse cada vez menos unidades.
En total en 2008 se finalizaron 633,228 viviendas, el 2.1% menos que un año antes.
No obstante, en el último trimestre del año se terminaron un 36.2% menos de viviendas libres que en el trimestre anterior y un 39.4% menos que en el mismo periodo de 2007.
La tendencia en el caso de la vivienda protegida es la contraria, ya que en el cuarto trimestre se acabaron un 71.7% más que en el tercer trimestre y un 24.2% más que en el último trimestre del año anterior.