La delegación española en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destacó que en el informe de perspectivas económicas hecho público ayer por la organización se muestra que la evolución de España es "paralela" a la de Europa, "aunque manteniendo un diferencial de crecimiento favorable a nuestro país".
En un comunicado, la delegación española recordó que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé un crecimiento para España del 2,7 por ciento este año, del 2 por ciento en 2002 y del 3.2 por ciento en 2003, mientras para la UE las cifras son del 1.7, del 1,5 y del 2,9 por ciento, respectivamente. En el anterior informe, hecho público hace seis meses, la progresión económica esperada para España era del 2.9 por ciento este año y otro tanto en 2002.
Esa desaceleración, según la representación española está "moderando la creación de empleo" y la tasa de paro para finales de año sería del 13.3 por ciento, "aumentaría ligeramente al 13.7 por ciento en 2002, y descendería hasta el 12.6 por ciento en 2003". Indicó que la inflación "se ha moderado" y los datos de la OCDE indican que en 2002 el "deflactor del consumo privado se reduce en más de un punto porcentual respecto a este año".