Falciani, que fue arrestado el pasado julio en Barcelona, robó de la entidad donde trabajaba en Suiza datos bancarios de miles de clientes y entregó la lista a las autoridades francesas y a la entonces ministra de Finanzas, Christine Lagarde, hoy jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante la vista de extradición celebrada el pasado 9 de agosto, el francoitaliano, que se negó a ser entregado a Suiza, alegó que con esos datos se evitó la comisión de numerosos delitos de fraude fiscal. Los hechos se remontan al periodo comprendido entre febrero de 1997 y diciembre de 2007, cuando el reclamado trabajaba de informático del banco HSBC Private Bank, en la sucursal de Ginebra (Suiza), y aprovechó esta situación para extraer gran cantidad de datos de clientes del sistema informático del banco.
Posteriormente, en julio de ese año, Falciani transmitió a un agente del fisco francés una lista de siete clientes franceses del HSBC, lo que inició un proceso de transmisión de datos a las autoridades francesas. La lista, que incluye el nombre de 659 presuntos evasores españoles, incluida la familia de Emilio Botín (presidente del Banco Santander), es conocida como Lista Lagarde, ya que Falciani la entregó a la jefa del FMI, que la compartió con sus colegas europeos. Gracias a esos expedientes, Francia pudo identificar a unos 3 mil contribuyentes que evadieron impuestos y otros países también tuvieron acceso a información sobre nacionales incluidos en la base de datos robada.