Una misión de empresarios españoles de Ciudad Real y Málaga inició ayer, una visita a Panamá, la cual concluirá hoy, con el fin de explorar las posibilidades de comercio con este país.
El jefe de la misión, Nicolás Aponte, técnico de comercio exterior de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, dijo a ACAN-EFE que esta visita refleja el interés de los empresarios españoles por Centroamérica y, en general, Latinoamérica.
La misión, integrada por representantes de cinco empresas, estuvo el lunes y martes pasados en Costa Rica, donde logró una acogida "muy buena" por parte de los empresarios locales, afirmó.
Los empresarios españoles se reunirán hoy y mañana con importadores panameños para conocer su interés y las condiciones del mercado, y el próximo sábado regresarán a España.
"Las posibilidades de los productos nuestros son importantes" en Centroamérica, afirmó Aponte, quien comentó que otros países latinoamericanos "tienen presencia española bastante importante y queremos que eso ocurra aquí".
Subrayó que esta es una primera gira por Centroamérica para "conocer las posibilidades para nuestros productos", y remarcó que "nuestro principal potencial es en el sector agroalimentario".
Tras los contactos iniciales con empresarios costarricenses y panameños, será necesaria una campaña, a través de ferias o exposiciones comerciales, para impulsar los productos que la misión promueve en Centroamérica, dijo Aponte.
El empresario destacó que "Latinoamérica es uno de los principales objetivos para España" en cuanto a incremento de las exportaciones españolas, dada la afinidad, mientras que "el mercado europeo lo podemos considerar, puesto que no hay fronteras, un mercado natural".
De ser así el país dejaría de lado el compromiso para que se hagan esas reformas internas que resultan indispensables porque el TLC significa cambios, destacó el exmandatario.
En ese contexto aseguró que " Panamá encontrará la decisión que sea a favor de su modernización que se traduciría en: oportunidades de trabajo, salarios dignos y capacidad de consumo de la mayoría de la población".
El NAFTA se convirtió en un poderoso estímulo a las inversiones mexicanas: el flujo anual de las inversiones antes del TLC alcanzaba los $4,000 millones para ascender a $140 mil millones.* Con diez años, de vigencia este tratado el comercio exterior en México prácticamente se triplicó.