Economía

Espanto en el mercado del Norte


COINCIDENTE con la advertencia del FT, empiezan a surgir en medios extranjeros, de España principalmente, manifestaciones que califican al mercado inmobiliario de Panamá como una "burbuja".
De aquí en adelante, desde julio, la sólida nave panameña ha venido sorteando aguas turbulentas, a veces muy confusas, que finalmente, la semana anterior, empezó a sumar vientos fuertes generados por los temores ante la crisis hipotecaria en EE.UU., vientos que podrían alejar inversiones en el sector inmobiliario de países emergentes como el nuestro. Un "monstruo" indócil a las persuasiones, consejos o avisos, y --como decíamos--, que se veía bastante lejano y ajeno a la maciza historia que vive Panamá, empezó a romper las mismas entrañas económicas estadounidenses para atemorizar el mercado financiero internacional.
Como salido de una película de Hollywood, esta cosa excesivamente grande y extraordinaria, que de inmediato se conoce con el nombre de crisis hipotecaria, parte en dos la misma Wall Street y se trae abajo pilares, frontispicios y rascacielos enteros del sistema financiero estadounidense e internacional.
Los problemas no se confinan en EE.UU. Cuantiosas pérdidas por hipotecas "subprime", por no decir "malas", golpean los bancos y los mercados accionarios alrededor del globo. Por ejemplo, la cantidad de dinero que los británicos deben a los bancos por las hipotecas, los préstamos o las tarjetas de crédito, superará este año por primera vez el dinero que generará la economía del Reino Unido, según el informe de la consultora Grant Thornton. De acuerdo con ese estudio, la deuda personal que tenían los británicos al final del mes de junio era de 1,35 billones de libras (1,99 billones de euros) mientras que el Producto Interior Bruto del Reino Unido se prevé que alcance a final de este año los 1,33 billones de libras (unos 1,96 billones de euros).
Así, la crisis se corre y los mercados y las noticias vuelan. El miércoles cinco grandes entidades financieras dan el sorpresivo paso de tomar un crédito superior a los $2 mil millones de la Federal Reserve (Fed), con el propósito de "tranquilizar el mercado" y eliminar el estigma del financiamiento a corto plazo del banco central. Obtener un crédito directamente de la "Fed" ha sido históricamente considerado como una señal de debilidad, pero el Bank of America, el Deutsche Bank, JPMorgan Chase & Co. y Wachovia Corp. Aseguran haberlo hecho por la salud del sistema. Desde el pasado día 9 de agosto, la "Fed", el Banco Central Europeo y el Banco Central de Japón comenzaron a realizar inyecciones de liquidez en el mercado para evitar el desplome de las Bolsas y la volatilidad, debido al temor creado en torno a la crisis. Por ejemplo, en menos de una hora, la "Fed" efectuó dos inyecciones de liquidez en el sistema bancario por un valor total de 12.674 millones de euros. La última, a través de una operación colateral de recompra con vencimiento a un día por importe de $12.000 millones. Esta iniciativa se produjo tras una primera inyección por medio de una operación colateral de recompra con vencimiento a 14 días por importe de $5.000 millones.
Pero bueno, ¿qué tendrá que ver esto con nuestra sólida historia panameña? Los expertos manifiestan que si bien no hay un impacto directo aquí, la turbulencia de los créditos hipotecarios de alto riesgo o "subprime" -que generó en Estados Unidos la falta de liquidez-- haría que los inversionistas se refugien en inversiones consideradas menos riesgosas que las que ofrecen países emergentes. Según un informe del FMI, casi la mitad de los créditos concedidos para la compra de vivienda en ese país durante 2006 fueron hipotecas "subprime", también conocidas como basura. Es decir, se conceden a personas de dudosa solvencia, con el enorme riesgo de que el dinero prestado no sea devuelto. Lógicamente, si el capital no regresa a los bancos con los consiguientes intereses, el sistema entra en crisis. Falta liquidez. Esto obliga a los bancos a vender sus acciones para aliviar el problema, lo que podría derivar en un "crash" bursátil. Pero la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mantiene su proyección de un crecimiento económico del 5% en la región en el 2007, pese a las turbulencias financieras globales, según dijo el miércoles el secretario ejecutivo de la institución, José Luis Machinea. "Debemos mirar los próximos meses, pero hasta ahora no hay razones para bajar las proyecciones", dijo Machinea a Reuters. No obstante, el jefe de la Cepal admitió que hay más riesgos sobre A. Latina que hace un mes y dijo que la región "debiera estar preocupada, pero no excesivamente nerviosa. Hay que estar mirando los mercados, pero no es para la histeria". Hasta ahora, "creo que el asunto se sostiene" dijo Machinea, pero si la crisis hipotecaria golpea el consumo en EE.UU., "uno puede mirar más el impacto (...) sobre las exportaciones de México y Centroamérica".
Todo surgió por un problema de identificación de riesgo dada la contabilidad "particular" de los llamados "hedge funds" ( fondos hedges ) o fondos especulativos, con los cuales inició la crisis, ya que una parte importante de estos fondos estaban invertidos en hipotecas "subprime". ¿Qué es exactamente un fondo hedge? En esencia es un capital manejado en "pool" para instituciones o individuos adinerados inversionistas que emplean una o varias estrategias de inversión en títulos valor, acciones, bonos, etc., a fin de tratar de ganar ante ineficiencias del mercado y, en alguna medida, cercando o limitando los riesgos de sus inversiones. Los fondos hedge prácticamente no están regulados, no ofrecen transparencia, y típicamente toman altos riesgos a fin de obtener altos retornos. En 1990, de acuerdo con estimaciones hechas por Hedge Fund Research hay solamente 610 fondos controlando unos $39 mil millones. En el 2000 hay 3873 fondos con $490 mil millones. El más reciente estimado es superior a los 9 mil fondos, con $ 1 trillón a su disposición.
La escasez de liquidez en los mercados interbancarios provoca también un repunte de los tipos de interés (del precio del dinero), y éste es otro de los efectos que se pretende evitar con las inyecciones. Por lo pronto, que sigan moviéndose las mastodónticas grúas y que las estructuras de hierro y concreto, como dulce guitarra celestial, rasguen tonadas de éxito nacional.
La advertencia dejaba ver que a los "baby boomers" quizás no les resulte ya tan atractivo el adquirir aquí una segunda casa o un apartamento, de dos dormitorios, que tiempo atrás se podían comprar por $60 mil u $80 mil.


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291967
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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