Panamá podría comenzar a desarrollar otro tipo de operación bancaria, no exactamente el recibo de depósitos, que ha caracterizado este negocio, con la inclusión de nuevas facilidades en la nueva ley que regulará la banca en el país.
Para Mario De Diego, director ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), de incluirse los cambios sugeridos por los banqueros panameños, la banca de inversión tomaría auge. Esta provechosa actividad ya no será para recibir depósitos sino para financiar negocios.
Con ello, agrega, se pondrán en marcha nuevas empresas e incluso, participando con el capital accionario o dar inicio a compañías de riesgo, leasing o arrendamiento financiero, que en la actualidad se anuncian, pero que no están debidamente reglamentadas.
Por lo anterior expuesto, el banquero espera que la nueva ley incluya todas esas áreas de negocios que hoy día en la apertura de mercados que se experimenta, forma parte de lo que se conoce como "banca moderna".
Reiteró que "hay muchos tipos de negocios financieros no bancarios que se están dando de manera no regulada y que sólo esperan que se formalice una estructura bajo la cual puedan operar con mayor respaldo".
Por tal motivo, "hay necesidad que la ley sea lo más amplia posible para permitir ejecutar éstas y otras operaciones", en donde hay interés extranjero, porque los atractivos de la plaza local son apropiados.
De Diego dijo que en Panamá se hace algo de banca de inversión y negocios de capital de riesgo, pero en una forma incipiente.
El Decreto de Ley 238 del 2 de julio de 1970 regula la actividad bancaria local, en donde están instalados unos 108 bancos.
No obstante, la Asamblea Legislativa otorgó facultades extraordinarias al Ejecutivo para establecer normas relativas a este parámetro legal, y derogar íntegramente el decreto.
El Presidente panameño anunció recientemente que la nueva ley bancaria será aprobada en febrero y ratificada a más tardar en marzo.
Los banqueros panameños manifestaron la semana pasada su oposición a la eliminación del secreto o confidencialidad bancaria, normativa que a través de los años ha sido el atractivo para la banca internacional que ejerce negocios aquí.
Al 30 de diciembre de 1997, el Centro Bancario de Panamá registró un aumento en sus activos totales de B/.1,735 millones, lo que representa un 5.2 por ciento de alza en comparación con el mismo periodo de 1996. Con ello llega a un total de B/.35,274 millones en activos.