El Gobierno francés aseguró que su adelanto de 9,000 millones de euros como accionista de France Télécom no constituye una subvención del Estado, sino que responde al hecho de que es el que controla la mayoría de su capital.
En un comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas, el titular francés Francis Mer señaló que tomaba nota de la decisión de la Comisión Europea, que abrió una investigación sobre ese préstamo para hacer frente a sus deudas, para determinar si es compatible con las normas comunitarias de la competencia.
"El Estado entiende que actúa como inversor sensato hacia France Télécom: considera que su participación (...) en el plan de acción de la empresa en su calidad de accionista mayoritario de France Télécom es conforme a la de un inversor privado en economía de mercado y no comporta ninguna ayuda estatal", señaló el ministerio.
"Su participación en el plan de acción de la empresa se basa en el potencial operativo de la misma, en la credibilidad del plan de mejora del resultado operativo, y sobre las perspectivas de retorno de las inversiones en línea con lo que espera un inversor privado que actúa a medio y largo plazo", añadió.