La Casa Blanca no decidirá si aprueba la construcción del oleoducto Keystone XL hasta revisar “cuidadosamente” el informe del Departamento de Estados Unidos, publicado el viernes, que considera “improbable” que este proyecto tenga un impacto climático grave, a pesar de ser muy criticado por los ecologistas.
“La decisión sobre si el proyecto es de interés nacional solo se tomará, tras una cuidadosa revisión del estudio y de otra información pertinente, como la opinión pública y los puntos de vista de otras agencias”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Matt Lehrich.
La administración Obama no tiene, por tanto, una fecha prevista para tomar la decisión sobre el polémico oleoducto y solo ha explicado que la revisión del estudio medioambiental se llevará a cabo durante “las próximas semanas”.
El gobierno de Obama recibe presiones desde hace años por parte del Ejecutivo canadiense para que apruebe la construcción del oleoducto —la empresa encargada de construirlo sería la canadiense TransCanada—, en favor de la industria petrolera y por sectores empresariales.
Pero también hay fuertes denuncias por parte de ecologistas y asociaciones civiles que se oponen al proyecto.
El Departamento de Estado no emitió en su informe del jueves recomendaciones explícitas sobre si conceder o no el permiso a TransCanada, una decisión que corresponde a Obama y que probablemente tardará meses en llegar.
La publicación del informe abre un periodo de 90 días en la que ocho agencias federales lo estudiarán y harán sus comentarios.
A continuación, el secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, emitirá su recomendación sobre si construir el oleoducto es algo de “interés nacional”, para que Obama la tenga en cuenta en su dictamen final.
“Sigue siendo improbable que la aprobación o denegación de cualquier proyecto único de transporte de crudo impacte significativamente la tasa de extracción de las arenas bituminosas, o la demanda continuada de petróleo pesado en las refinerías de EE.UU", señaló el estudio.