Las medidas del presidente Barack Obama en materia migratoria le harán bien a la economía de Estados Unidos, pero mejor sería una reforma más amplia consensuada con el Congreso, dicen los economistas.
La orden ejecutiva protegería de la deportación a unos cuatro millones de padres y tutores que carecen del mismo estatus legal que sus hijos. Al obtener permisos de trabajo, probablemente mejorarán sus sueldos, sus posibilidades de cambiar de empleo y elevarán los ingresos fiscales del Gobierno, según algunos análisis. “Esto se enfoca en la gente que ya está en la economía, que hace un aporte enorme, pero que prácticamente opera desde las sombras”, dijo Raúl Hinojosa Ojeda, profesor en la Universidad de California en Los Ángeles.
La nueva orden podría elevar los ingresos laborales en 6,800 millones de dólares, lo cual ayudaría a crear 160,000 empleos y generar 2,500 millones de dólares en ingresos fiscales, según Hinojosa. Las cifras coinciden con las de investigaciones que muestran que una amnistía en 1986 permitió elevar los ingresos para los trabajadores.