Estados Unidos y la Unión Europea (UE) cerraron una nueva ronda de su negociación para un tratado de libre comercio con “progresos importantes” en varias áreas, pero con una fuerte tensión por las últimas propuestas europeas para regular los alimentos y piensos transgénicos.
La novena ronda de las discusiones, la primera que no tuvo como escenario Washington o Bruselas, se desarrolló durante cinco días en Nueva York y los negociadores abordaron una buena parte de los ámbitos del futuro Acuerdo Transatlántico de Libre Comercio e Inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés).
“Esta semana logramos progresos importantes en varias áreas clave de la negociación”, aseguró el jefe del equipo estadounidense, Dan Mullaney.
Entre otros apartados, tanto Mullaney como su homólogo europeo Ignacio García Bercero destacaron los resultados obtenidos en el capítulo de la regulación.