El no tener nuestro vehículo en óptimas condiciones puede ser una amenaza para la seguridad vial de quienes transitan por diferentes calles.
Por esta razón, debemos prestar más atención a las revisiones periódicas de nuestro auto, lo que comúnmente conocemos como "mantenimiento preventivo".
Según Bianca Mendoza, supervisora de Mercadeo de Tambor, S.A., el mantenimiento preventivo no es más que un programa de servicios mecánicos que se le administran al vehículo de manera regular de acuerdo con las recomendaciones del fabricante. Este se realiza con el propósito de mantener en óptimas condiciones el funcionamiento del automóvil. "No solo se trata de un simple cambio de aceite y filtro, sino que debe cumplir con una serie de revisiones y servicios adicionales", recalca.
En este sentido se deben efectuar inspecciones del motor, con las cuales se busca detectar fugas o niveles bajos de fluidos que puedan inhabilitar los sistemas.
Además, se debe hacer una inspección general del chasis y la carrocería. En esta parte se deben revisar: los juegos libre de timón, las uniones y tuberías de escape, la altura de pedal de freno y de embrague, freno de emergencia, engrase de elementos de chasis, luces interiores y exteriores, cauchos de limpiaparabrisas, presión de neumáticos, etc.
Siguiendo con este mantenimiento, hay que verificar el funcionamiento de la suspensión para verificar una posible fuga, además de realizar lubricación de la misma y de la dirección.
Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta en esta revisión, dice la entrevistada, es el sistema eléctrico y componentes electrónicos (luces, sistemas de AC, alternador, etc).
Importancia de hacerlo
Puede parecer trágico hablar de que si no se practica el mantenimiento preventivo, se pueden dar situaciones peligrosas en la carretera, pero esta es la realidad. El mal funcionamiento de algún sistema o parte del auto puede acarrear accidentes fatales. Además, podemos prevenir gastos innecesarios e imprevistos.
Finalmente, realizar el mantenimiento preventivo tiene sus ventajas: ayudará a prolongar la vida útil de su vehículo, aumentará su eficiencia, le ahorrará dinero y tiempo de reducir reparaciones costosas, aumentará su seguridad, ahorrará combustible y reducirá la contaminación ambiental; además de incrementar su valor de reventa.