Panamá, más que ningún país en América Latina se resistió a la apertura económica. Es a principios de los años noventa que dimos pasos importantes para incorporarnos al mundo globalizado. Con la Ley 23 del 15 de julio de 1997 nuestro país decide adoptar la mayoría de esos acuerdos en un solo acto legislativo que nos abría las puertas para ingresar como miembro pleno a la Organización Mundial del Comercio (OMC) expresa el informe " Panamá ante el mundo: Una estrategia de comercio exterior" elaborado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) presentado en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2001.
Afirma el informe que "la decisión de ingresar a la OMC nos llevó a realizar ajustes en nuestra economía, más allá de las simples rebajas de los aranceles, haciéndola más cónsona con los nuevos requerimientos del mercado internacional. Entre los ajustes realizados podemos mencionar:
Se creó una Dirección de Salud Animal, para establecer los requisitos para la importación, aprobación de países o zonas que exportaban a Panamá y las normas en materia de importación y de tránsito de exportación de mercancías. Esto representó un cambio enorme para la discrecionalidad que tenía el Ministerio de Desarrollo Agropecuario. Se creó una Bolsa Agropecuaria con el propósito de garantizar la libre competencia y un acceso irrestricto a los agentes económicos interesados en comprar productos importados a través de los contingentes negociados en la OMC. Se modificó el Código Laboral. Se modificaron artículos de la ley para permitir que cualquier agente económico pudiera obtener un registro sanitario. Se permitió que las actividades de los operadores de turismo fueran hechas por agencias extranjeras. Se creó una comisión interinstitucional para ver los temas de propiedad intelectual. Se adoptó el Acuerdo de Marrakesh como parte de nuestra excerta legal. Este es un compromiso internacional de Panamá, el cual solamente puede ser modificado por una ley que no contraríe su espíritu y su texto. Temas como los monopolios, prácticas de comercio internacional desleal, dumping, subsidios, medidas de salvaguarda y protección al consumidor, como el etiquetado, garantías de control de precios, regulaciones para el comercio y la industria fueron abordados en este acuerdo. Se creó la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor. Se crearon tribunales comerciales especializados con competencia en materia de propiedad intelectual y de aplicación de todos estos temas. Además, la ley de zonas procesadoras, universalización de los incentivos, de protección a las inversiones y otras leyes fueron ajustes a nuestra economía.
ALCA
Asimismo señala el informe de APEDE que en el año 2005 dará inicio la implementación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). A pesar que la aplicación será gradual y que probablemente no podamos hablar estrictamente de un ALCA hasta pasados 5 o más años, los principios sobre lo que se establecerán las reglas del juego serán definidos a partir de este año (2001). El hecho de ser sede de estas negociaciones nos ofrece una enorme ventaja que debemos aprovechar al máximo.
Paralelamente a estos procesos multilaterales de negociaciones, nuestro país se encuentra negociando un Tratado de Libre Comercio con Centroamérica. En mayo de 2001 se logró acordar el texto del acuerdo y se espera finalizar la negociación de las listas de bienes y servicios para mediados del 2002. De concluirse favorablemente este tratado, el mercado panameño crecerá de 3 millones a cerca de 40 millones de personas, hecho que incrementaría significativamente nuestras ventajas competitivas para la atracción de inversión directa y el desarrollo de Panamá como plataforma de exportación de bienes y servicios.
No obstante, a pesar de los avances que ha registrado nuestro país en estos años en materia de integración económica, todavía quedan pendientes muchas transformaciones que nos permitan insertarnos adecuadamente en el mercado mundial. Esta situación no ha permitido experimentar cambios significativos en las tendencias macroeconómicas (el crecimiento económico todavía es pequeño, la tasa de desempleo es muy alta y no se evidencia una mejoría significativa en el bienestar de la sociedad panameña). La ausencia de resultados favorables y contundentes, ligada a la falta de decisión política de insertarnos de lleno en el proceso mundial de integración económica, ha provocado en muchos sectores grandes dudas sobre la conveniencia de continuar en el mismo.
IMPORTANCIA DEL COMERCIO EXTERIOR EN EL CRECIMIENTO ECONOMICO DE PANAMA
Existe una estrecha vinculación entre el crecimiento y la expansión del comercio exterior. Esta premisa queda demostrada con la experiencia reciente de algunos países latinoamericanos que tomaron la decisión de abrir sus economías al mundo (Chile, México y Costa Rica son tres ejemplos cercanos).
Panamá no es indiferente a esta realidad. La historia ha demostrado los grandes períodos de crecimiento económico del Istmo han estado ligados a las actividades de comercio exterior. Tal es el caso de las Ferias de Portobelo, la construcción del Ferrocarril, el Canal Francés, el Canal de Panamá y, más recientemente, la década de los sesenta, donde el Producto Interno Bruto creció en 8 por ciento promedio anual acompañado de un incremento promedio anual de las exportaciones de 9.3 por ciento.
Es la década de los setenta, en cambio, nuestro Producto Interno Bruto creció un promedio anual de 4.3 por ciento, mientras que las exportaciones lo hicieron en 3.6 por ciento. En las siguientes dos décadas la situación fue similar. En los 80"s, un crecimiento promedio anual del Producto Interno Bruto en 2.7 por ciento y de las exportaciones en 2.1 por ciento; en los 90"s, las exportaciones crecieron 3.7 por ciento y el Producto Interno Bruto en 3.5 por ciento.
Estos datos indican la relación entre el crecimiento de las exportaciones y el crecimiento del Producto Interno Bruto. Las exportaciones crecen y también crece el Producto Interno Bruto, y además, a tasas muy similares. Las exportaciones en el modelo de crecimiento económico panameño han sido históricamente una variable significativa y sigue siéndolo hoy.
Panamá ha sido tradicionalmente un país de servicio. De hecho el sector servicio aporta más del 70 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional. Por ello los servicios, sobre todo aquellos fundamentados en los beneficios de nuestra posición geográfica, constituyen el principal componente de exportación del país: Canal, puertos, Zona Libre de Colón, servicios bancarios, jurídicos, y más recientemente las telecomunicaciones. En los últimos años, los sectores más dinámicos han sido precisamente aquellos relacionados con la actividad de exportación de servicios.
Con respecto a la inversión, es un factor determinante para el crecimiento económico de cualquier país. De hecho, durante los años 90"s el flujo de inversión extranjera directa (IED) en las economías de los países en vías de desarrollo y economías en transición creció drásticamente (de $24 mil millones en 1990 a $120 mil millones en 1998). América Latina y el Caribe no fueron ajenos a este proceso. En 1991, la IED fue de $11 millones, mientras que para el año 2000 las mismas se habían incrementado a poco más de $57 mil millones. Aunque Panamá presentó durante la década un crecimiento promedio de la IED de 35%, el mismo no fue constante y apenas representó el 0.7% del flujo recibido por América Latina y el Caribe durante el año 2000. Esta estadística nos dice que existe un gran potencial de atracción de inversiones que no hemos sabido aprovechar a plenitud.
Las características particulares de la economía panameña (ser una economía de servicios, contar con las condiciones propicias para convertirnos en el principal centro de logística de transporte multimodal del hemisferio, un mínimo de infraestructura, el uso del dólar como moneda de curso legal, un sólido sistema bancario, entre otras cosas), nos llevan a concluir que nuestra decisión como país de incursionar de lleno en el proceso de integración económica debe estar fundamentada en la atracción de inversiones como elemento de una estrategia integral de comercio exterior. Sin embargo, pese a nuestro potencial, tenemos una serie de debilidades que no permiten el arribo de flujos de inversión directa neta, tales como mercado reducido, marco legal rígido, burocracia ineficiente y falta de transparencia, entre otros.
BASES PARA ESTRATEGIA NACIONAL DE COMERCIO EXTERIOR
Objetivo GeneralAtraer la inversión a través de la integración con otros mercadosObjetivos específicosAcceder a nuevos mercados a través de Tratados de Libre Comercio y cualquier otro instrumento de integración económica. Promover las exportaciones. Ampliar la participación ciudadana en las iniciativas para el desarrollo del comercio exterior. Implementar una política de Estado para el desarrollo del comercio exterior. EstrategiaAcceder a nuevos mercados a través de Tratados de Libre Comercio y cualquier otro instrumento de integración económica.
La principal motivación de un inversionista es el tamaño del mercado que le brinda un país. El mercado total de un país, por ejemplo de Panamá, es el mercado de Panamá, más el mercado de los otros países con el que tiene algún acuerdo de libre comercio.
Como el mercado de Panamá es reducido, una forma contundente de atraer las inversiones es incrementando el tamaño de nuestro mercado mediante la firma de Tratados de Libre Comercio. Por esta razón, las negociaciones para la creación de un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) deben constituirse en una prioridad nacional actual y de los próximos años, sin que esto limite negociar otros acuerdos, ya sean bilaterales o regionales.
Por desgracia, todavía no contamos con ningún Tratado de Libre Comercio (TLC). Nos encontramos en una fase bastante adelantada de negociaciones con Centroamérica, por lo que es importante que las autoridades hagan lo posible por concretar esta negociación en el año 2001, aunque no se puedan satisfacer todas nuestras expectativas. Siempre es preferible tener un TLC que no tenerlo. Los TLC nos permitirán ofrecer a los inversionistas un mercado más grande y rentable.
Por otro lado, México y Chile han mostrado interés en reanudar las negociaciones con Panamá, las cuales habían sido suspendidas. Panamá debe retomar estas negociaciones en el punto donde culminaron con la mayor brevedad posible.
(Continuará mañana).