Autoridades costarricenses estudian alzas en las tarifas de transporte público y agua y en los precios de los combustibles, informaron ayer, fuentes oficiales. Las solicitudes están en estudio de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), cuyo nuevo regulador general, propuesto por el Poder Ejecutivo, Mario Hidalgo, no ha sido ratificado por la Asamblea Legislativa, que comenzó sus funciones a principios de mayo pasado. El nuevo regulador general debe dar trámite a estas solicitudes.
La Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE, estatal) solicitó un incremento del 2.6% de las precios de los derivados del crudo para hacer frente al incremento internacional de este producto. La ARESEP también tiene en estudio el aumento de tarifas de los servicios de autobuses, de taxis y de peajes en las carreteras.
La mayor alza es la que pretende Acueductos y Alcantarillados, que aspira un incremento de hasta un 40 % de sus tarifas para hacer frente al millonario déficit y a trabajos de mejoramiento de la red de alcantarillas, según el presidente de esta institución, Everardo Rodríguez.
Los costarricenses son de la creencia de que los gobiernos se aprovechan de celebraciones para aumentar las tarifas de servicios y precios de bienes. En esta ocasión, esta creencia se corresponde con la participación de Costa Rica en el Mundial de Fútbol.