El sector cafetero y el Gobierno colombianos estudian la creación de una cadena de venta de cafés procesados en el país y en el exterior, para mejorar el ingreso nacional al dar mayor valor agregado al producto.
Sobre el total de exportaciones de café colombiano un 14 %, equivalente a cerca de 1.4 millones de sacas de 60 kilos, corresponden a granos procesados tostado y molido o liofilizado.
Según la Federación Nacional de Cafeteros, que agrupa a cerca de 500,000 familias cultivadoras, se espera ampliar esa participación en los próximos años, especialmente en los llamados cafés especiales.
Los cafeteros colombianos, como los del resto del mundo, atraviesan por una de las más severas crisis en toda su historia, por la baja cotización del grano, afectada por un exceso de oferta.
La propuesta colombiana para no expandir la actual frontera cafetera fue respaldada a principios de esta semana en Guatemala por los principales países productores de cafés finos.
La iniciativa será llevada a la reunión en Londres de la Organización Internacional del Café (OIC), que dirige el colombiano Néstor Osorio, que se realizará en vísperas del inicio del año cafetero octubre de 2002 a septiembre de 2003.
La OIC agrupa a los países productores del grano y a las principales naciones consumidores y de la que no forma parte EU por decisión propia.