Una marcha de sindicalistas y estudiantes venezolanos identificados con la oposición al presidente Hugo Chávez recorrió ayer algunas calles del este de Caracas en repudio a la política de expropiaciones del Gobierno y por mejores salarios.
Sin efectuar cálculos sobre el número de personas que secundaron la marcha, algunos de sus convocantes denunciaron que ésta se vio mermada debido a que autobuses con manifestantes del interior del país fueron retenidos en las carreteras.
“Este es un Gobierno fascista y ello se ve en que ordenó detener autobuses”, remarcó a los periodistas Pablo Zambrano, presidente de uno de los sindicatos de trabajadores sanitarios de Caracas.