El gobierno estadounidense decidió ayer emprender una amplio recurso legal para limitar la importación de acero, a fin de proteger la atribulada industria nacional.
"He dicho al mundo que vamos a tener una política exterior activa, internacionalista, centrada en los intereses estadounidenses", dijo el presidente George W. Bush a los periodistas después de una reunión que sostuvo con los senadores sobre educación.
"Y es en interés de nuestra nación que si existen prácticas comerciales injustas en la industria siderúrgica las enfrentemos de manera muy enérgica, que es lo que hará este gobierno", agregó.
Bush dijo que encomendará a la Comisión Internacional de Comercio efectuar "una plena investigación de la industria, de las importaciones que vienen a Estados Unidos, para garantizar que nuestra industria no se vea afectada por prácticas comerciales injustas". La comisión debe aprobar las protecciones a las importaciones.