A diferencia de la primera ronda, la que se realizó recientemente estuvo marcada por la fluidez de información exacta, la transparencia y la interacción entre el sector privado y los negociadores, según indicó Romel Adames, viceministro de Comercio Exterior.
Por ello es que impera el positivismo en el balance realizado por el principal negociador de la parte panameña.
Romel Adames indicó que se lograron grandes avances en el texto y se discutió a profundidad las ofertas presentadas por ambas partes.
"Ambas partes, presentaron cuáles eran sus sensibilidades y aunque ellos tienen una posición de aperturismo, también tienen ciertas sensibilidades en algunas áreas específicas" dijo Adames.
Así mientras que Panamá defiende los 16 rubros sensitivos, EU, quien hizo una oferta mínima en esta negociación, destacó su sensibilidad en el azúcar, en el ron industrial, en el tabaco y los lácteos, especialmente en las preparaciones de lácteos con cocoa. "Esto fue positivo porque se abandonó el discurso estándar y logramos entrar en detalles específicos", dijo Adames.