El juez federal estadounidense Thomas Griesa levantó un congelamiento a $11 millones que tenedores de bonos argentinos impagos buscaban confiscarle a un transportador de correo quebrado de Argentina, como compensación a sus pérdidas.
El juez dijo que el demandante, el bonista Macrotenic, que tiene bonos impagos por $400.000, no demostró que Argentina tenía un ``interés adjuntable"" en las cuentas de Correo Argentino S.A, transportador de correspondencia que tenía una concesión con el gobierno hasta el año pasado, según documentos legales. Argentina y Correo Argentino argumentaron que el dinero era privado, y que no le pertenecía al gobierno.
El 13 de febrero, Griesa congeló temporalmente las cuentas como posible compensación para bonistas, ya que Macrotecnic inició un caso legal diciendo que el dinero se le debía a Argentina, y que sería confiscado por el gobierno. Las cuentas congeladas se encuentran en BNP Paribas SA y Lehman Brothers Inc.