Las autoridades de aviación de EU han ordenado la inspección de la última generación de Boeing 737, la mayoría pertenecientes a aerolíneas no estadounidenses, por un defecto en los módulos hidráulicos de control de vuelo.
La decisión ha sido adoptada ayer por la Administración de Aviación Federal (FAA, en inglés), que ha otorgado un plazo de diez días a las aerolíneas para que completen la revisión de esos instrumentos, que podrían impedir el correcto funcionamiento del aparato.
Un portavoz de la FAA dijo a EFE que la revisión afecta a los Boeing 737 de las series 600 a 900, y que se han censado un total de 93 aparatos que podrían tener un defecto en uno o los dos módulos de control de vuelo con los que cuentan.
Hasta ahora se han localizado quince módulos de control defectuosos, ninguno de los cuales ha causado un accidente, pero la FAA quiere localizar las unidades restantes que pertenecen a la misma serie, fabricada por la compañía europea Smiths Aerospace.
El portavoz de la FAA explicó que, de esos quince incidentes identificados, cuatro fueron detectados cuando los aparatos estaban volando y otros once en controles realizados antes del vuelo, e insistió en que ninguno ha causado accidentes.
En total hay 84 Boeing 737 de aerolíneas extranjeras y 9 de compañías estadounidenses que podrían tener ese defecto en los sistemas hidráulicos. De esos aparatos, 78 tienen sus dos módulos potencialmente defectuosos.
La revisión consistirá en inspeccionar el número de serie y comprobar si el avión pertenece o no a la hornada defectuosa.
En el caso de que uno de los dos mandos resulte defectuoso, la FAA indicó que el aparato podía seguir volando, pero que la compañía propietaria deberá realizar una serie de inspecciones en 24 horas.
Si el defecto afecta a los dos mandos, entonces los módulos deberán ser reemplazados. Las autoridades de aviación de EEUU explicaron que cada avión Boeing 737 de las series 600 a 900 tiene dos módulos que controlan el fluido hidráulico al sistema de control de vuelo.