Estados Unidos pidió compensaciones económicas a Bruselas por los perjuicios que le han ocasionado los cambios de aranceles en los 10 países que se unieron a la Unión Europea (UE) el 1 de mayo, según confirmó la Comisión Europea.
Washington presentó su demanda en un documento enviado el 23 de abril a la Organización Mundial de Comercio (OMC), que la UE actualmente estudia para "determinar si hay o no base para negocia, según explicó Anthony Gooch, un portavoz de la Comisión Europea en Washington.
El funcionario no quiso divulgar la cuantía de las posibles compensaciones o su tipo, ni en qué productos EU mantiene que se ha visto afectado, aunque reconoció que la agricultura es "una candidata obvia".
La Oficina del Representante de Comercio Exterior de EU (USTR) confirmó la existencia de la demanda, que se ampara en las normas de la OMC para cuando una nación eleva sus barreras comerciales con terceros países como consecuencia de su entrada en una unión aduanera.
La renegociación de las transacciones de los bienes afectados "puede resultar en compensaciones (por ejemplo, en la reducción de aranceles en otros productos)", según afirmó un funcionario de comercio exterior de EU que pidió el anonimato.
En 1995, cuando Austria, Finlandia y Suecia se incorporaron a la UE, Washington consiguió que Bruselas redujera los aranceles en semiconductores y algunos productos agrícolas y químicos, en compensación por los cambios aduaneros que esos países tuvieron que hacer para ajustarse a las normas de la Unión.
Esta vez, los exportadores estadounidenses más perjudicados por los cambios son los productores de pollo, según explicó Nancy Cochrane, una economista del Departamento de Agricultura de EU.
La UE prohíbe las compras a EU de este producto porque los productores estadounidenses limpian la carne con cloro.
El pasado 1 de mayo cancelaron también las importaciones Polonia, República Checa, Hungría, Eslovaquia, Lituania, Estonia, Letonia, Eslovenia, Malta y Chipre, como resultado de su entrada a la UE.
Con ello, EU ha perdido, sólo en Polonia y Letonia, un 5% de su mercado exterior de pollo, pues en esos países vendió en 2003 carne por valor de 26 y 24 millones de dólares, respectivamente, según dijo Richard Lobb, portavoz del "Consejo Nacional del Pollo de EU".
No se sabe si Washington ha demandado compensaciones por estas pérdidas a la UE, pues la USTR no ha querido divulgar los detalles de su petición ante la OMC.