El secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, pidió ayer al Banco Mundial (BM) trabajar más para abaratar y facilitar el envío de remesas a los países en desarrollo, que en América Latina y el Caribe superaron los 30,000 millones de dólares el año pasado.
"Los flujos de remesas pueden contribuir de manera crítica a la reducción de la pobreza y permitir un crecimiento local liderado por el sector privado, pero la mayoría de los canales de (envío de) remesas son caros de usar y difíciles de acceder en los países en desarrollo", dijo Snow en su discurso ante el Comité de Desarrollo del BM y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"El Banco Mundial puede y debe continuar liderando esfuerzos para enfrentar los impedimentos en esta área a través de la promoción de una mayor competencia y transparencia de los servicios financieros para informar mejor a los consumidores", estimó.
También dijo que el Banco Mundial debe trabajar con sus miembros para entender cuáles son los impedimentos específicos a las transferencias financieras transfronterizas, y promover una intermediación financiera más eficiente. "El BM ya ha logrado mucho, y le urgimos a seguir trabajando estrechamente con sus clientes miembros, otros bancos de desarrollo y el sector privado sobre este importante tema", añadió.
EU pide eliminar barreras al envío de remesas
El monto de remesas enviado a la región superó a la inversión privada extranjera.