Estados Unidos autorizó, tras ocho meses de gestiones, las compras de carne procedente de Honduras, suspendidas porque el producto no reunía ciertas condiciones sanitarias, informó una fuente oficial.
La reapertura del mercado estadounidense, cerrado hace varios años, también implica lograr un acceso "automático" a países europeos, Japón, Taiwán y China, según el subdirector del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (SENASA), Francisco Rodas.
Las autoridades estadounidenses flexibilizarán algunas exigencias tras ocho meses de negociaciones e inspecciones en las principales procesadoras de carne de Honduras, explicó Rodas a la prensa.
Las exportaciones de carne hondureña a Estados Unidos no tendrán ningún límite en cuanto a cantidad.
Este sector también ha sido afectado en los últimos años por el bajo precio internacional de la carne, situación que, en parte, estimula el contrabando de reses a los países vecinos.
Entre 1996 y 1998 las exportaciones de carne cayeron de 11 a cuatro millones de dólares, según el Banco Central de Honduras, y años antes habían superado los 20 millones de dólares.