Estados Unidos y Chile firmarán hoy en Miami un Tratado bilateral de Libre Comercio (TLC), el primero que suscribe con un país sudamericano la primera potencia económica mundial. Después de dos años de arduas negociaciones iniciadas en diciembre de 2000, y 14 reuniones técnicas celebradas en Santiago, Washington, Atlanta y Miami, el TLC quedó listo a fines de 2002.
Las posteriores divergencias en el Consejo de Seguridad de la ONU entre Chile y Estados Unidos sobre la guerra de Irak retrasaron esa firma, según analistas que atribuyeron la dilación al "malestar" de Washington frente a Santiago.
Superado el escollo, el hermoso palacete Vizcaya de Miami será el escenario de la firma, con la presencia del representante estadounidense para el Comercio Exterior, Robert Zoellick, y la canciller chilena, Soledad Alvear. También se espera la asistencia del gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano del presidente estadounidense George W. Bush.
Este TLC servirá de formidable impulso, mediante rebajas o exenciones arancelarias, a las ya intensas relaciones económicas entre Chile y Estados Unidos, primer socio comercial del país andino.
El acuerdo bilateral -que debe aún ser ratificado por los Congresos de ambos países- incrementará además en cerca de un punto porcentual el Producto Interno Bruto (PIB) chileno, según cálculos oficiales.
Pero más allá del ámbito bilateral, "este acuerdo debe estimular progresos para que las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) concluyan en 2005" como está previsto, según fuentes de la oficina del Representante Comercial estadounidense.
El ALCA, un proyecto promovido por Washington que engloba a todos los países del hemisferio, salvo Cuba (34 Estados), genera reticencias en dos gigantes sudamericanos, Brasil y Argentina. Sus presidentes, Luis Inacio Lula da Silva y Néstor Kirchner, han insistido recientemente en la prioridad otorgada por sus países a la unión aduanera Mercosur (integrada también por Paraguay y Uruguay).
Estados Unidos considera en cambio que los acuerdos comerciales bilaterales facilitarán el camino hacia el ambicioso y multilateral ALCA. Washington ya tiene suscrito un TLC con México, en el marco del Tratado de libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que incluye a Canadá, y al que en 1994 fue invitado inicialmente Chile.