Un torrente de datos del gobierno y del sector privado divulgados ayer mostró que la recuperación de la economía de Estados Unidos sigue adelante, pero también puso en duda si podrá mantenerse con fuerza.
Los informes sobre la productividad de los trabajadores y la inversión de las empresas indicaron que la mayor economía mundial mantiene el vigor, pero resultaron ensombrecidos por unas débiles ventas de las tiendas minoristas y una desaceleración del sector de servicios.
Además, el número de estadounidenses que presentó por primera vez una solicitud para recibir ayuda del gobierno por desempleo siguió siendo alto. "El panorama es todavía de una recuperación tambaleante", dijo Steve Ricchiuto, jefe de economistas de ABN Amro, en Nueva York.
Pese al gran número de informes de ayer la mayoría de los economistas espera ansiosamente la publicación, el pasado viernes, de las cifras del desempleo del mes de agosto para hacer una lectura más actualizada de la economía estadounidense.
Varios analistas encuestados por Reuters esperan que la tasa de desempleo se haya mantenido sin cambios en ese mes, a 5,9 por ciento, y calculan que se crearon apenas unos 37,000 empleos.
Los datos divulgados no crearon alegría en Wall Street. En la Bolsa de Nueva York, el promedio industrial Dow Jones bajaba 0.92%, a 8,345 puntos, a las 1735 GMT. El índice compuesto Nasdaq pérdía 2.20% a 1,263 unidades.
En un informe semanal, el Departamento de Trabajo dijo que las solicitudes de subsidio por desempleo disminuyeron en la semana que concluyó el 31 de agosto. Las solicitudes bajaron a 403,000 desde una cifra rectificada de 411,000 en la semana previa. Sin embargo, el hecho de que haya sido la segunda semana consecutiva con solicitudes arriba del crucial número de 400,000, creó dudas sobre la capacidad de la economía para ofrecer empleos suficientes.