Estados Unidos y Costa Rica completaron ayer con éxito las negociaciones para la firma de un acuerdo de libre comercio, informaron fuentes de la delegación del país centroamericano.
El acuerdo se alcanzó tras unas maratonianas conversaciones que debían haber concluido el pasado viernes pero se prolongaron por desacuerdos en torno a cuatro productos agrícolas y la apertura del sector textil.
"Estamos muy satisfechos" de los términos en los que se ha concluido el acuerdo, indicaron las fuentes de la delegación costarricense.
Las discusiones se prolongaron a lo largo del fin de semana en torno a cuatro productos agrícolas -el azúcar, la papa, la cebolla y el arroz- y el sector textil, que debía abordarse una vez se solventaran las diferencias sobre la agricultura.
Las otras dos cuestiones delicadas en las conversaciones, las telecomunicaciones y los seguros, que son monopolios del estado en Costa Rica, "están básicamente listos", agregó la fuente.
En el primer rubro, Estados Unidos aceptó de forma general la propuesta costarricense de abrir de forma gradual tan sólo los servicios de Internet, telefonía móvil y otras tecnologías avanzadas a la inversión estadounidense.
En el segundo, la apertura será completa en una fecha precisada en el acuerdo y se darán plazos diferentes para la entrada de empresas extranjeras en los distintos tipos de seguros.
El logro del acuerdo se produce un mes después de que concluyeran las negociaciones entre EU y otros cuatro países centroamericanos, Nicaragua, Guatemala, Honduras y El Salvador.
Costa Rica abandonó entonces las negociaciones con el argumento de que necesitaba más tiempo para analizar las ofertas estadounidenses, algunas de las cuales sólo llegaron días antes de la fecha límite para su conclusión.
Quizás el principal problema que presentan las economías y los sistemas financieros de Centroamérica es que cuando se analizan individualmente el tamaño resulta muy pequeño.
No obstante, el mercado se vuelve mucho más atractivo cuando se analiza a la región como un solo mercado compuesto por seis países. En este sentido debemos destacar que el PIB de Centroamérica y Panamá es de US $80.8 Billones, superior al PIB de la economía de Chile (US $66.5 Billones) y muy similar al PIB de Colombia, que es la cuarta economía en Latinoamérica con US $82.4 Billones.
La estabilidad macroeconómica, sumada a las altas oportunidades de crecimiento del negocio financiero en la región producto de el alto número de instituciones financieras y los bajos niveles de bancarización en muchos países convierten a la región en un mercado muy atractivo para competidores regionales como Banco Cuscatlán.
¿Cómo puede ser explotada esta fortaleza dentro de los tratados de libre comercio o dentro de un proceso de ALCA? La fortaleza la podrán explotar principalmente los competidores bancarios mejor posesionados dentro de la región Centroamericana y que busquen oportunidades de expansión en el mercado de Estados Unidos.