El euro aceleró ayer su tendencia alcista frente al dólar y se aproximó a los 1,1899 dólares, su récord absoluto registrado el 4 de enero de 1999. La divisa europea se cambiaba a 1,1863 dólares, frente a los 1,1815 dólares ayer y los 1,1813 dólares en los que el Banco Central Europeo (BCE) fijó su cambio oficial.
Los expertos responsabilizaron de la fuerte tendencia alcista del euro ayer al terremoto de Japón, cuyo banco central ha interrumpido provisionalmente las compras de dólares con las que intenta frenar el ascenso del yen y su efecto negativo sobre las exportaciones niponas.
Por otra parte, los analistas señalaron que las declaraciones de Otmar Issing, economista jefe y miembro del comité ejecutivo del BCE, y de Ernst Welteke, presidente del Bundesbank alemán, rechazando el riesgo de deflación en Alemania habrían beneficiado al euro.
Además, se conoció que el índice de confianza empresarial en Alemania medido por el instituto Ifo subió inesperadamente en mayo, lo que beneficia ligeramente las perspectivas de la primera economía de la eurozona.