Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) iniciaron su reunión extraordinaria con la voluntad de avanzar en las negociaciones con Grecia para superar la grave crisis que afronta ese país, al tiempo que reconocieron las dificultades existentes.
Bajo la presidencia del holandés Jeroen Dijsselbloem, el Eurogrupo inició el análisis del plan de reformas y la solicitud efectuada por el Gobierno griego de Alexis Tsipras de un nuevo rescate, el tercero, por un periodo de tres años y por una cantidad que estaría en torno a los 50,000 millones de euros.
La reunión "se presentó larga", en palabras del ministro italiano de Finanzas, Pietro Carlo Padoan, mientras que su homólogo alemán, Wolfgang Schauble, consideró que "las negociaciones van a ser extraordinariamente difíciles" y que "las propuestas no son suficientes" para lograr ese tercer rescate.
Schauble insistió en que "las propuestas no permiten un resultado fácil", además de señalar que la confianza entre las partes "se ha destruido".
"El problema es que una situación que (...) hasta finales del año pasado era esperanzadora se ha destruido de manera impresionante en los últimos meses", dijo el titular alemán.
Entre tanto, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, señaló: "Las instituciones, todas, hemos dicho que ese plan (de Atenas) puede constituir una buena base para la negociación".
"Creo que el Gobierno griego ha hecho un gesto bueno, ha mandado una petición que ha sido votada mayoritariamente por el Parlamento", afirmó.
A su juicio, "esto es importante para la eurozona, tal como la Comisión Europa (CE) ha dicho desde el principio el objetivo es mantener la integridad de la eurozona, mantener a Grecia en el euro".
Las reformas que Atenas ofrece a las instituciones acreedoras (la CE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) a cambio del préstamos incluyen aumentos de impuestos y de las cotizaciones sociales y reducciones de las pensiones, muy similares a las propuestas que esos organismos hicieron a Grecia y que esta rechazó para después convocar el referéndum del 5 de julio.
Por su parte, el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, quien valoró la "determinación política" de Atenas para recuperar la confianza perdida entre las autoridades griegas y las instituciones y los países del euro.
Cifras
50- millones de euros es lo que ha solicitado Grecia a los países miembros de la eurozona.
- de julio se realizó un referéndum en Grecia, donde se decidió no aumentar los impuestos.