El máximo ejecutivo responsable de Alcatel-Lucent S.A., Ben Verwaayen, dijo que las compañías telefónicas de Europa corren el riesgo de convertir la región en un “desierto digital” al evitar invertir en redes, con lo que se amplía la brecha con los Estados Unidos.
“Hace cinco años, en los Estados Unidos se sabía que abandonar Los Ángeles significaba ir al desierto, mientras que Europa estaba a la delantera”, dijo Verwaayen, que entró en funciones hace casi cuatro años como máximo responsable de la mayor compañía fabricante de equipamiento para redes telefónicas de Francia. “Cinco años después, las cosas se han revertido. La creación de valor ha vuelto a los Estados Unidos”.
Las compañías telefónicas de Gran Bretaña, Alemania, Italia y Francia se han mostrado renuentes a invertir como lo hacen sus pares de los Estados Unidos y Asia en redes más veloces de telefonía móvil y fija porque la crisis de deuda soberana de Europa y las decisiones sobre regulación resultan desfavorables, según Verwaayen.