Europa celebra estos días el Carnaval, que alcanza su máximo esplendor en la ciudad italiana de Venecia, la alemana Colonia, la suiza Basilea y las españolas Tenerife y Cádiz, donde a golpe de coplas se burlan de la crisis con humor e ingenio.
De origen pagano, el Carnaval está también relacionado con la celebración del final del invierno y el inicio de la primavera, y en la tradición católica es una oportunidad para los excesos antes de la Cuaresma.

Uno de los Carnavales más emblemáticos de Europa es el de Venecia, que se convierte en un gigantesco teatro a cielo abierto en el que se evoca un escenario romántico del siglo XVIII, con los ropajes y las máscaras que permitían a la nobleza mezclarse con el pueblo y gozar de una total libertad.
En la ciudad de los canales, las celebraciones se abren de forma oficial con el tradicional “vuelo del ángel”, en el que una joven se lanza desde la torre del campanario de San Marcos y sobrevuela toda la plaza sujeta con unas cuerdas.

Pero si lo que buscamos es un Carnaval original y divertido, lo encontramos en Cádiz, donde cada año los gaditanos ponen a prueba su ingenio y humor con sus coplas en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (Coac).
La crisis, los banqueros, los políticos y los famosos han protagonizado este año las corrosivas y satíricas coplas con las que comparsas, chirigotas, cuartetos y coros han sacado punta a la realidad.
Vestido de "versonauta" - un navegante que aterriza en Cádiz atraído por la concentración paranormal de versos que se respira en las calles -, el cantautor uruguayo Jorge Drexler ofrecerá mañana el pregón de la fiesta grande de la capital gaditana, que este año, como el anterior, es Capital Iberoamericana del Carnaval.
Visitantes
El colorido Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, también atrae cada año a miles de personas.
Este año, Tenerife se viste con el sari, el vestido tradicional de India, en honor a Bollywood, que es la temática del Carnaval.
En Alemania, los Carnavales más folclóricos se celebran en la región de Renania y en ciudades como Düsseldorf, Colonia, Bonn, Maguncia o Wiesbaden, localidades de mayoría religiosa católica y que hoy comienzan sus festejos, los cuales se prolongan hasta el Miércoles de Ceniza.
La festividad se inicia con el asalto de las mujeres a los respectivos ayuntamientos, donde sus alcaldes ceden su llave a una delegación femenina, que, para demostrar su poder y armada con enormes tijeras, corta y se lleva como trofeo la corbata de la máxima autoridad municipal.
Las fiestas carnavalescas tienen su día culminante el "Rosenmontag", el lunes de rosas, cuando se celebran los desfiles de las distintas agrupaciones.
En las montañas Tatra, en Polonia, todavía se conserva la costumbre de los cortejos de trineos, en la que los lugareños van de casa en casa visitando a sus vecinos para celebrar una fiesta, con baile y mucha comida, alrededor del fuego.