Los europeos pudieron presentar desde ayer sus propuestas legislativas a Bruselas, y la primera, que pide que se reconozca el derecho al acceso al agua, no se ha hecho esperar y ha sido registrada a las pocas horas de estrenarse esta herramienta que aspira a hacer más democrática la Unión Europea (UE).
La Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) es “una oportunidad para que se escuche la voz de los ciudadanos en la UE”, según el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y una puerta abierta para los temas que preocupan, según el comisario europeo de Administración, Maros Sefcovic.
La clave reside precisamente en que cualquier persona puede poner en marcha este proceso, sin necesidad de recurrir a instituciones o políticos, para pedir que se regule por ley europea un tema que le preocupe, siempre que esté dentro del abanico de competencias comunitarias.
“El agua no es un bien comercial, sino un bien público”, es la principal reivindicación del borrador de una iniciativa puesta en marcha por la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (EPSU, por sus siglas en inglés) al que ha tenido acceso Efe, que aspira a ser la primera que se registre en la UE.
El texto pide a la CE que exija a los Veintisiete que garanticen unos servicios de agua potable y saneamiento a todos los ciudadanos “suficientes y económicos”, y le pide que deje de presionar a los 27 para que liberalicen este mercado.