Jacques Delors, el primer presidente de la Comisión Europea e impulsor de la creación del euro, cree que la moneda única europea y el propio proyecto comunitario corren un serio peligro de extinción si no se toman medidas urgentes.
"Abramos los ojos: el euro y Europa están al borde del precipicio", dice el retirado político francés en una entrevista con el diario suizo "Le Temps", en la que afirma que los dirigentes europeos no son conscientes de la gravedad del momento.
Según Delors, solo cerrando filas, con más poder unificado para Bruselas y con una verdadera voluntad política, se salvará el proyecto que él dirigió desde la Comisión Europea entre los años 1985 y 1994, y que ahora atraviesa una crisis sin precedentes.
El principal problema, en su opinión, es que las dos grandes potencias de la eurozona -Francia y Alemania- y sus líderes, el presidente Nicolas Sarkozy y la canciller Angela Merkel, respectivamente, "formulan respuestas vagas e insuficientes" frente a las crisis.
Delors considera que hay dos opciones para solucionar el problema y devolver la calma y la confianza de los mercados en el euro.
"O los Estados miembros aceptan la cooperación económica reforzada que siempre reclamé o le trasladan poderes suplementarios a la Unión", dijo el expresidente de la Comisión, partidario de mutualizar las deudas soberanas "hasta el 60 % de su Producto Interno Bruto, el umbral que fija el Tratado de Maastricht".
"Los Estados afectados estarían cubiertos así por una garantía parcial de la Unión económica y monetaria, cuya consecuencia automática sería una rebaja de los tipos de interés. Siempre dije que el éxito de Europa, reposaba en un triángulo: la competencia que estimula, la cooperación que refuerza y la solidaridad que une. Hay que pasar a los hechos", señala.
"Si no se hace, los mercados continuarán dudando", añade Delors, que critica la falta de pragmatismo de los líderes políticos europeos.