Un incremento mayor de lo previsto en los precios al productor en Estados Unidos en el mes de mayo, el mayor en un año, y una caída en solicitudes iniciales por desempleo, constituyeron ayer nuevas evidencias de la fortaleza de la economía estadounidense.
Los precios recibidos por granjas, fábricas y refinerías subieron un fuerte 0,8 por ciento el mes pasado, el mayor salto desde marzo del 2003, dijo el Departamento de Trabajo.
Aún cuando los precios de los alimentos y la energía subieron fuertemente, el índice estructural de los precios al productor, que los excluye, avanzó un 0.3%, más de lo previsto, con lo que aumentaba las preocupaciones por inflación en Wall Street.
En un informe separado, el departamento dijo que las solicitudes iniciales para recibir beneficios por desempleo se redujeron en 1,500 a 336,000 en la semana que acabó el 12 de junio, su nivel más bajo desde principios de mayo.
Aún cuando el departamento atribuyó esa caída al cierre de las oficinas de desempleo el pasado viernes, las solicitudes ha han estado girando en niveles que indican un mejorado mercado laboral.
El dólar inicialmente registró ganancias frente al euro y los precios de los bonos del Tesoro estadounidense cayeron, impulsando hacia arriba los rendimiento, al preocuparse los inversores por el conjunto de indicadores que señalan crecientes presiones inflacionarias.
Los economistas consultados por Reuters habían esperado una subida del 0.6% en el IPP general y de un 0.2% en el estructural.Fotos Bloomberg