Qué hacer
- -Lo que se debe hacer es poner las cartas sobre la mesa y hablar abiertamente con esa persona de lo que está pasando. Trate de hablar en privado y exponerle con calma la situación, preguntarle si tiene algún problema.
- -Cuando se encuentre con alguien con quien tiene problemas en el trabajo y no logra solucionarlos, su autoestima puede verse afectada.
- -Analice su propio comportamiento con esa persona, piense si ha hecho o dicho algo que haya podido molestarle, pregúntese si está teniendo un comportamiento agresivo o pasivo.
Las malas relaciones y los problemas continuos con compañeros de trabajo pueden hacer que el ambiente laboral sea desagradable y acabar convirtiendo lo que parecía ser un buen trabajo, en una fuente de estrés, malestar y deseos de abandonar, además de repercutir de manera negativa en su rendimiento laboral.
Si usted se encuentra en una situación como esta, posiblemente lo único que deseas es encontrar el modo de solucionarlo y poder hacer su trabajo con tranquilidad, pero quizás no tenga del todo claro cómo conseguirlo.
Lo que debe tomar en cuenta
La mayoría de las veces, las personas conflictivas no saben que lo son e incluso pueden quedarse realmente sorprendidas al escuchar la opinión que sus compañeros tienen de ellas.
También hay que tener en cuenta que lo que usted interpreta sobre el comportamiento de esa persona puede no ser del todo cierto. Tal vez piense que pretende hacerle daño a propósito, cuando lo que sucede es que esa persona se siente amenazada o se ha sentido atacada por usted.
El decir, su opinión sobre lo que sucede entre compañeros puede ser muy diferente a la de otros, así como su punto de vista y su interpretación de lo sucedido e incluso puede pensar que usted es la raíz del problema del grupo.
A veces son los propios problemas personales los que llevan a una persona a comportarse mal con los demás, debido a su baja autoestima, sensación de incompetencia, falta de capacidad, inseguridades y miedos.
En otras ocasiones, las personas son tan diferentes entre sí que chocan ante la mínima interacción.
Por ejemplo, puede sentirse mal porque alguien le habla de malos modos, pero si le pregunta a esa persona por qué le habla así o le grita, podría quedarse totalmente sorprendida porque resulta que es su modo habitual de expresarse y lo considera de lo más normal.