El l ex ministro de Salud, José Terán, afirmó que el tema de la instalación de una planta procesadoras de camarones fue debatido ampliamente en Consejo de Gabinete del año 2000, incluso con la participación de expertos en acuicultura, debate que condujo a un concepto desfavorable porque existía un riesgo de consideración para la industria camaronera nacional si se importaba materia prima de países asiáticos contaminados con la Mancha Blanca.
Terán recordó que tanto en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) como el Ministerio de Salud (MINSA), se estudiaron las potenciales consecuencias de una planta procesadora utilizando camarones importados de Asia, donde existe también el virus de la Cabeza Amarilla.
"Nuestra opinión se basó en conceptos científicos y no en los detalles del contrato de la empresa con la ARI", detalló el ex ministro de Salud.
De igual manera, el ex viceministro de Economía, Ricardo Quijano, destacó que en varias sesiones del Consejo de Gabinete, se abordó el tema y que no existía un criterio uniforme ya que los ministros estaban divididos internamente, por lo que "nunca se llevó a votación para la decisión".
Quijano aseguró que en unas de las sesiones del Consejo de Gabinete en la cual participó, ambas partes (ASPAC y Grupo Limberópulos) llevaron especialistas para que sustentaran sus puntos de vista.
"Todas las fuentes de ingresos y generaciones de empleos para el país están bien, pero el MIDA tiene que estar encima para que las importaciones que se hagan, se realicen de países totalmente libres de Mancha Blanca y Cabeza Amarilla", advirtió el también empresario dedicado a la industria camaronera local.
Panamá cuenta con funcionarios en el MIDA preparados para llevar a cabo la inspección de los productos camaroneros, pero "el problema es que algunas veces existen presiones de arriba, es decir, autoridades más grandes, quienes solicitan obviar los reglamentos, lo que ocasiona el origen de los problemas".
Quijano insistió en que las autoridades del MIDA tienen la capacidad para hacer los muestreos, ya que se han capturado anteriormente importaciones de productos que no habían cumplido con los requisitos sanitarios.
La Mancha Blanca ha provocado un daño incalculable al país, donde la mayor parte de los problemas que existen en las granjas camaroneras del interior, se relacionan con esta enfermedad.
222Panamá puede desarrollar áreas en la producción sin embargo, hay que estar seguros que no habrá ingresos de nuevos virus", dijo Ricardo Quijano.
El empresario camaronero recordó que Panamá registraba, antes de 1999, un ascenso en la reproducción del crustáceo, pues en 1998 se exportaron 100 millones de libras del rubro.
"Panamá puede desarrollar muchas áreas en la producción de camarón; sin embargo, hay que estar seguros que no habrá ingresos de nuevos virus", subrayó Quijano a El Panamá América.
Ayer informamos de la inquietud provocada en los productores panameños por una planta procesadora de camarones de Corozal, que compró el globo de terreno a la ARI, pero cuyas medidas de bioseguridad no son conocidas por las autoridades de Sanidad Animal, desconociendo de dónde va a importar la materia prima.