El campo tiene mercadería sin vender por no menos de 1,800 millones de dólares, según estimaciones de analistas privados del mercado de cereales. Esa cifra coloca al sector agropecuario como uno de los principales factores que inciden en la tendencia bajista que registra la cotización del dólar.
El número, que se refiere a la cantidad de granos de la cosecha 2001/2002 que aún no han sido vendidos, podría llegar a unos US$ 3,000 millones de dólares hasta marzo próximo, cuando termine de venderse en el exterior la cosecha de trigo que comenzó a levantarse en las últimas semanas en el Norte.
"Los productores sólo vendieron lo necesario para comprar insumos (semillas y agroquímicos) para iniciar la siembra de granos gruesos", expresó Pablo Adreani, director de Agri-Pac. El especialista estimó que en el campo hay almacenados unos 8,5 millones de toneladas de granos del ciclo agrícola anterior. El año último, a esta altura del año, había unos 4,8 millones.
222 Los agricultores han mostrado cautela sobre el tema del alza en el precio internacional de granos, provocando la caída de los stocks mundiales y la desconfianza del sistema financiero.
"El flujo de liquidación de divisas se mantuvo en forma constante, no se dio la caída habitual que se registraba en otros años con el final de una campaña y el comienzo de otra", señaló Hernán Wallace, analista de la corredora Sparks.
Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC) los exportadores liquidaron divisas por más de 5675 millones de dólares desde el 2 de enero hasta ayer.
Las principales razones que explican el comportamiento cauteloso de los agricultores son el alza del precio internacional de los granos, provocada por la caída de los stocks mundiales, y la desconfianza en el sistema financiero. Una grave sequía que afectó los cultivos de los Estados Unidos, Canadá y Australia hizo crecer los valores de los granos.