LA LICITACIÓN del megapuerto en la entrada del Canal de Panamá no debería realizarse si antes no existe un estudio de impacto ambiental que defina los posibles daños, señalan miembros de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
Para el ex ministro de Comercio e Industria durante la presidencia de Guillermo Endara, Roberto Alfaro, además de ocasionar un daño al ecosistema, la terminal portuaria afectará el potencial turístico que tiene esa zona.
La semana pasada el Gobierno realizó una tercera adenda a los pliegos de cargo con la cual las empresas interesadas solo tendrán que presentar sus referencias financieras y demostrar que tienen experiencia en el manejo de seis millones de contenedores.
Además, puso en entredicho los estudios que sustentan la construcción del proyecto, al señalar que se han modificado más de tres puntos del pliego de cargo.
Un estudio financiado en 1997 por el gobierno japonés sobre el puerto de Balboa, al igual que el estudio de Moffatt y Nichol (M&N) del 2005 sobre un terminal en Palo Seco, indica que no hay en estos momentos cabida para otro puerto en el Pacífico.
Con la tercera adenda se estableció que el 18 de este mes las empresas tendrán que presentar toda su información, y que 15 días después se anunciará las que participarán en la licitación.
Durante un encuentro con los miembros de APEDE, Rogelio Orillac, coordinador del proyecto, manifestó que será la empresa que se adjudique el proyecto la responsable de realizar el estudio de impacto ambiental, aunque añadió que existen datos preliminares que demuestran que los daños al ecosistema serían mínimos.
El proyecto portuario será desarrollado dentro de un polígono que constará de 1, 114 hectáreas, que será construido en tres fases con un costo aproximado de $600 millones. La primera fase constará de un área con 1, 600 metros lineales de muelle con calado de 16.75 metros y capacidad para manejar buques post Panamax.
En relación con las críticas del sector turístico, Orillac expresó que el sector de Palo Seco es la mejor ubicación para este proyecto, porque esa es la zona donde pasan las principales rutas marítimas. Sin embargo, Alfaro sostiene de que en la ley de la desaparecida Autoridad de la Región Interoceánica se establecía que Palo Seco era una zona destinada para el desarrollo turístico.
Se estima que de los 14 consorcios interesados en la construcción y operación de la megaterminal, al menos seis reunirán todos los requisitos para participar en la licitación.
Además de los señalamientos del exministro de Comercio e Industria, Orillac fue cuestionado por Rodrigo Eisenmann, miembro de la Fundación Amador, que adelanta la construcción del Museo de Diversidad que será levantado en la zona de Farfán.
Eisenmann indicó que al momento de escoger los terrenos nunca se les notificó sobre la posibilidad de que en un futuro cercano se podría construir un puerto en esa zona. La idea del museo, explicó el dignatario de la Fundación Amador, es resaltar la riqueza natural, así como educar sobre la importancia de cuidar los ecosistemas.
A estos señalamientos, Orillac respondió que en ciudades como Bilbao se han construido puertos cerca de museos de gran importancia.
El Gobierno descalificó a la empresa Panama Ports Company del proceso por considerar que de ganar la licitación se crearía un monopolio portuario en el Pacífico.
Esta situación provocó que la compañía que administra el puerto de Balboa presentara una demanda de Amparo de Garantías Constitucionales ante la sala tercera de la Corte Suprema de Justicia.
Exigen estudios ambientales
Se han realizado tres adendas a los pliegos originales de participación.