La canciller alemana, Ángela Merkel, afirmó ayer que no puede haber una quita para Grecia porque el conjunto de la eurozona no lo admite, mientras la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, insistió en la necesidad de que Atenas aplique reformas "creíbles" y "sólidas".
"No es que el Gobierno alemán rechace una quita a Grecia, es que legalmente no lo permite la eurozona", aseguró Merkel tras reunirse en Berlín con los máximos responsables del FMI, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Trabajo (OIT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La canciller se reafirmó así en la posición hasta ahora defendida tanto por su Ejecutivo como por sus principales socios europeos, tras el inicio ayer de una nueva ronda negociadora entre Atenas y sus acreedores internacionales, en la que Merkel tiene confianza.