El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, exigió a la empresa constructora brasileña Norberto Oderbrecht que corrija los fallos detectados en la planta hidroeléctrica San Francisco, que inició sus operaciones el año pasado.
Correa culpó a la empresa brasileña por varios fallos estructurales detectados en la construcción de esa planta, cuyas operaciones están suspendidas mientras se realizan las reparaciones.
Si Oderbrecht no cumple con las exigencias, el presidente ecuatoriano amenazó con echarla del país y conseguir otras empresas constructoras para que continúen con las obras delegadas a esa firma brasileña.
En su habitual programa radial y televisivo de los sábados, el mandatario dijo que conversó esta semana con autoridades eléctricas de su país y con representantes de Oderbrecht para evaluar la situación en la planta de San Francisco. Según Correa, a los ejecutivos de Oderbrecht les ha exigido que "arreglen inmediatamente" la central hidroeléctrica, que se responsabilicen de las pérdidas ocasionadas por su paralización de unos $200.000 diarios y que devuelvan unos $20 millones que recibieron por haber terminado anticipadamente la obra. La planta de San Francisco, ubicada en la provincia amazónica de Pastaza y con una potencia instalada de 230 megavatios, empezó a funcionar en junio de 2007, pero paró sus operaciones a comienzos de este año.
Se prevé que San Francisco reinicie sus operaciones en octubre próximo, luego de que concluyan las obras de reparación a cargo de la misma Oderbrecht. No obstante, Correa indicó que esa obra fue contratada hace varios años y criticó el contenido del convenio.