El éxodo de las manufacturas japonesas hacia China continúa con productos cada vez más complejos y hace prever, según encuestas oficiales, el preludio de una rivalidad a medio plazo.
Toyota Motor, que este año empezará la producción del utilitario Vitz (Yaris) junto al grupo Tianjin Automotive de China, anunció hoy que negocia la fabricación en el vecino país de 50.000 unidades anuales de su modelo de lujo Crown a partir del 2005.
Los últimos vehículos de la serie Crown, que se fabrica desde 1955 y de la que se han vendido más de cuatro millones de unidades, cuentan con motores que cumplen las especificaciones de reducción de emisiones contaminantes de los próximos años, como el denominado BEAMS-D4, propulsor de inyección directa de 3 litros.
Nissan por su parte prevé empezar en 2003 la fabricación de 12.000 unidades de su todoterreno Paladin con desplazamientos de hasta 3,3 litros en su planta Zhengzhou Nissan Automobile.
Lo promisorio del multimillonario mercado chino es otro de los incentivos para fabricantes como Honda que inició el año pasado la producción de motocicletas de 125 centímetros cúbicos en un país que consume el 50 por ciento de la producción mundial de esos vehículos.
Dada la intensa competencia mundial en el sector del motor, Mitsubishi y Suzuki también planean incrementar sus respectivas producciones en el mercado chino. Suzuki espera aumentar en 130 por ciento su producción de utilitarios pequeños hasta 100.000 unidades en su planta de Chongqing Changan que tiene en sociedad con un consorcio chino.
Mitsubishi, por su parte, licenciará la tecnología de su todoterreno Pajero Sport a la empresa Beijing Jeep, una sociedad formada por Beijing Automotive Industry y la germano-estadounidense DaimlerChrysler, propietaria del 37,3 por ciento del fabricante nipón.
La avanzada de los fabricantes japoneses del motor pone en evidencia el aumento del poder adquisitivo chino y es un ejemplo de la confianza de las firmas niponas en la mano de obra del país comunista, a la que recurrían hasta hace poco solo para labores como confección de ropa o ensamblaje de piezas.