Los beneficios y concesiones durante el año pasado significaron un sacrificio fiscal de 92.3 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la Contraloría General de la República.
Dicha cantidad, sostiene le entidad gubernamental, se originó por el trámite (refrendo) de importaciones de mercancías exoneradas del impuesto de importación, incentivos a las exportaciones no tradicionales y créditos fiscales.
Del total de los $92.3 millones, unos 72.9 millones de dólares corresponden a exoneraciones de impuesto de importación, 18.2 millones de dólares a Certificados de Abono Tributario, 898,468 dólares a Certificados con Poder Cancelatorio y 194,381 dólares a Certificados con Poder Cancelatorio Especial.
Las exoneraciones de impuesto de importación alcanzaron $72.9 millones, correspondiendo al sector industrial $31.0 millones, que representa el 42.5%, con respecto al total exonerado en mercancías con valor CIF de $258.7 millones.