Los mercados asiáticos sufrieron fuertes pérdidas ante la expansión en la zona de la "gripe del pollo" y el encarecimiento de las exportaciones debido a la caída del dólar vinculada a la negativa estadounidense a subir sus tipos de interés.
Las optimistas previsiones de crecimiento que los analistas habían albergado la semana pasada de cara al comienzo del Año Nuevo lunar, el día 22, se vinieron abajo a pesar de las impresionantes ganancias registradas, apoyadas en el aumento de la economía de China.
Pero en estos últimos cinco días Asia ha encajado con retrocesos generalizados, salvo Taiwán, la noticia de la expansión por varios países de la "gripe del pollo" que puede desencadenar una crisis similar a la del síndrome respiratorio agudo y grave (SRAG) el año pasado con caídas del consumo y la demanda, y negras perspectivas para la industria del turismo y del transporte.
De esta forma Tailandia, que era el cuarto exportador mundial de carne de pollo, se vio especialmente afectada ya que al reconocerse oficialmente la existencia de la epidemia la cadena de suspensiones de importaciones ha sido imparable.
La gripe aviar, que ya hace temblar a la sólida industria turística tailandesa, desalentó a los inversores de la bolsa de Bangkok que tuvo el mayor retroceso de los últimos tiempos, del 7.3%, y que llevó al índice SET a los 698,90 puntos.
En Hong Kong el pánico ante la enfermedad de los pollos, ya reconocida también en China, deprimió la bolsa un 3.3%, su desplome mayor en 10 meses, y llevó al Hang Seng del mercado a los 13,289,37 puntos tras una pérdida de 461,21 enteros.
En la cercana Singapur la cautela ante la propagación de la gripe por los países vecinos disminuyó la demanda de títulos rebajados, lo que causó una pérdida del 2.1% al indicador Straits Times que finalizó en 1,848,36 puntos.
Taiwán fue el único mercado que se salvó de la quema y terminó la semana con un avance de precios del 1.7% que situó el barómetro Taiex en los 6,375,38 puntos.
Las caídas en Malasia fueron moderadas gracias a la corriente de compras de los títulos abaratados, que en el balance semanal se tradujeron en unas pérdidas del 0.7% al colocar el barómetro KLCI en 818,94 puntos.
La debilidad de la moneda y los conflictos políticos de cara a las elecciones presidenciales continuaron presionando al mercado bursátil de Filipinas, que concluyó con un negativo del 3.3% y situó el Phisix en 1,508,30 puntos.
Las ventas del último día de los sectores de banca presionaron la bolsa de Indonesia y produjeron una caída de precios del 4.2% que dejaron el JCI de Yakarta en 752,93 puntos.
En Corea del Sur, las ventas de los inversores extranjeros fueron casi diarias para intentar sacar partido de las ganancias acumuladas, de forma que hicieron perder al Kospi un 1.4% hasta los 849,50 puntos.
En Japón, la firmeza que volvió a tomar el yen frente al dólar estadounidense provocó pérdidas principalmente en los sectores orientados a la exportación, los más afectados por las alteraciones de las divisas.
El barómetro Nikkei de Tokio empeoró un 2.6% al colocarse en 10,783,61 enteros, debido al pesimismo mercantil creado ante la creencia de que la resistencia del Fondo de la Reserva Federal de EU a elevar los tipos de interés alimentará aún más la apreciación del yen.
Se cree que el mercado de renta variable nipón se mantendrá a la baja la próxima semana si el dólar no responde a las intervenciones del Banco de Japón para frenar la subida del yen, cuyos efectos son únicamente temporales.