El presidente Bill Clinton hizo ayer, a un lado las advertencias republicanas de una próxima recesión, prediciendo que la expansión económica estadounidense continuará, aunque a un ritmo más lento.
Clinton, refutando insinuaciones del candidato republicano a la vicepresidencia, Dick Cheney, y otros de que la nación podría estar a la vera de una recesión, dijo en su discurso semanal por radio que "el volumen de evidencia sugiere que nuestra expansión récord continúa".
En lugar de expresar alarma, Clinton indicó signos de que la economía está lenta. El presidente dijo que las tasas de crecimiento de hasta cinco por ciento "no se pueden sostener para siempre", y expresó cautela contra un abrupto cambio en la política económica de parte del próximo gobierno.
Por separado, los principales asesores económicos del presidente advirtieron que las masivas reducciones de impuestos propuestas por el gobernador de Texas, George W.Bush, y Cheney, que mantienen una ligera ventaja en las elecciones presidenciales estadounidenses, dañarían la economía, que se encuentra en su décimo año de expansión.
En la respuesta republicana, la legisladora Judy Biggert dijo que las reducciones de impuestos que Bush ha prometido promulgar proveerán una póliza de seguro contra cualquier desplome económico.
La legisladora señáló que Bush también prometió aumentar los límites en las cuentas de ahorro de los jubilados y seguir adelante con las reformas educativas.
Informes recientes del gobierno han señalado una suavización en la economía estadounidense.
La tasa de desempleo aumentó a cuatro por ciento en noviembre.
Al mismo tiempo, el crecimiento medido por el producto interno bruto -- la suma de todos los productos y servicios producidos dentro de las fronteras estadounidenses -- se desaceleró abruptamente a una tasa anual de 2,4 por ciento en el trimestre julio-septiembre, de 5,6 por ciento en el segundo trimestre.
Aunque las tasas de desempleo han aumentado ligeramente, Clinton dijo que se mantuvieron cerca de sus niveles bajos de 30 años.
Además, Clinton dijo que los expertos de los sectores más privados aún están prediciendo "un crecimiento sólido, pero medido en el año venidero, con un desempleo bajo, inflación baja y fuerte productividad".