El gobierno argentino cavilaba ayer sobre si realizar un pago parcial o entrar directamente en "default"" (cesación de pagos) el jueves, cuando se produzca un vencimiento de 800 millones de dólares con el Banco Mundial. El matutino Clarín asegura que el gobierno argentino pagaría 280 millones de dólares el jueves para evitar el "default"", como gesto de buena voluntad.
La Nación, a su vez, comentaba ayer domingo que esta semana el ministro de Economía Roberto Lavagna deberá resolver si se opta por caer en default o si se afronta el pago de parte o todo el crédito con las reservas, que actualmente orillan los 9.000 millones de dólares"".
Según el periodico La Nación, que cita una fuente no identificada del Banco Central, habría una postura intermedia entre el default y el uso de reservas"".
Consistiría en depositar las reservas para el Banco Mundial en una tercera entidad, como el Banco Internacional de Pagos. Este, a su vez, sale en garantía del Banco Central y abona el vencimiento sin tocar las reservas, que vuelven a la Argentina cuando se firme el acuerdo con el Fondo"".
Desde diciembre, días antes de que el Congreso designara presidente de transición a Eduardo Duhalde, la Argentina entró en cesación de pagos con sus acreedores privados. Hasta ahora había evitado cuidadosamente que el default"" se extendiera a los organismos financieros internacionales.
El presidente Duhalde y Lavagna ya habían advertido que la Argentina no está en posición de seguir atendiendo sus compromisos internacionales con las disminuidas reservas del Banco Central.
Duhalde y Lavagna reclamaron por ello que se firme sin más dilación el demorado acuerdo que la Argentina viene negociando con el Fondo Monetario Internacional desde marzo, que contempla la reprogramación de los vencimientos hasta fines del 2003.
Las versiones sobre la marcha de las negociaciones son contradictorias, ya que varias veces anticiparon un acuerdo que luego se frustró. Pero la impresión prevaleciente es que pese a subsistir algunos inconvenientes, se ha avanzado como nunca antes en el logro de un acuerdo con el FMI.