La Comisión Europea abrió un expediente a Reino Unido, con un informe sobre su situación presupuestaria, después de que el país comunicase que su déficit público en el último ejercicio (abril 2004-marzo 2005) superó el límite máximo de 3% del Producto Interior Bruto (PIB).
El déficit de las administraciones públicas se situó dos décimas por encima de lo autorizado.