La reducción del pronóstico de crecimiento económico de México del 3 al 1.5 por ciento anunciada por Hacienda contribuyó, en parte, a la volatilidad de los mercados financieros en los últimos días.
Así lo señaló ayer en su informe semanal el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), que advirtió de que los objetivos de Hacienda son más "pesimistas" que los del Banco de México y de los expertos.
El CEESP, organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), aseguró que la revisión a la baja de las proyecciones de Hacienda "generó cierto desequilibrio en los mercados".
Recordó que las firmas de análisis financiero prevén un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de alrededor del 1.6 por ciento para 2003, en tanto que el Banco de México mantiene un pronóstico del 2 por ciento.
"El cambio de expectativas aumentó la incertidumbre de los mercados, los cuales respondieron con un ajuste importante del tipo de cambio y la bolsa de valores al cierre de la semana", recalcó.